
La distensión abdominal permanente o diaria ante la ingesta de comida es un síntoma de alerta ante una disfunción del tracto digestivo.
El tubo digestivo es el órgano más grande que tiene el ser humano (70m2) que está en permanente contacto, amenaza o beneficio por los que ingerimos. Hoy sabemos que el intestino tiene una conexión directa con el cerebro y con la inmunidad.
Detrás del intestino están el 70% de nuestras defensas, de ahí que un intestino en mal funcionamiento, irritado, permeable hace que nuestras defensas pueden estar en baja o alteradas y seamos propensos a muchas enfermedades.
También es conocido como nuestro segundo cerebro.
Es importante buscar el origen y tratarlo, al ser este órgano tan importante.